En un encuentro cargado de tensión y muchas expectativas, se realizó la mañana de este lunes la audiencia preliminar contra Antonio y Maribel Espaillat, propietarios de la discoteca Jet Set y principales acusados por la tragedia del pasado 8 de abril del 2025.
En un momento determinado, la diputada Lidia Pérez, hermana del fenecido cantante Rubby Pérez, tuvo una fuerte reacción contra la defensa, acusándolos de ser «abogados del diablo», lo que causó que el juez del Primer Juzgado de la Instrucción del Distrito Nacional, Raymundo Mejía Zorrilla, interviniera para preservar el orden durante el proceso penal.
El magistrado otorgó un plazo de 10 días al Ministerio Público para notificar la acusación presentada en contra de los hermanos Espaillat y fijó para el día 16 de marzo a las 9:00 de la mañana la siguiente audiencia.
El motivo del aplazamiento se debe a que los abogados de los querellantes expresaron que no habían sido notificados del contenido del expediente, dos meses después de presentada la acusación.
Además se otorgó un plazo de 30 días a los demandantes para decidir se adhieren a la acusación formal presentada o si la presentarán de forma independiente.
Al Palacio de Justicia se presentaron personas con pancartas en reclamo de sanciones severas contra los acusados.
Según el Ministerio Público, 346 querellantes componen la acusación, entre sobrevivientes y familiares de víctimas del fatídico hecho que marcó a todo el país y que cobró la vida de 236 personas y dejó más de 100 heridos.

















